(CNN/BBC).- Manifestaciones en las calles, bloqueos de carreteras y huelgas por parte de los profesores han generado un ambiente de alta tensión social en Panamá, durante las últimas tres semanas.
Diversos grupos de panameños continúan protestando contra el aumento en los precios de alimentos, medicinas y combustibles; obteniendo este último recursos un aumento de hasta $6 dólares por galón.
El primer grupo en presentar su descontento con la situación actual del país han sido los docentes; posteriormente, se le han sumado empleados del sector de la construcción, grupos indígenas e incluso trabajadores de la salud.
Según informó Juan Ramón Herrera, miembro del gremio de profesores, a la cadena de noticias BBC Mundo, “aquí no se busca un cambio de sistema, sino un cambio del modelo económico, que ya no seamos el segundo o tercer país con la más mala distribución de la riqueza del mundo”.
Ante las protestas, el Gobierno panameño decidió congelar el precio de la gasolina en US$3,25. Además, asignó un precio tope a productos de la canasta básica e implementarán 10 medidas de austeridad en adición a las antes ejecutadas.
Roger Alberto Tejada, vocero presidencial, también le indicó a BBC Mundo que “los puntos que han planteado sí son válidos, reconocemos que podemos verlos y revisarlos. Y los movimientos son legítimos, nosotros los reconocemos como gobierno, desde el presidente Cortizo.”
Aun así, los manifestantes consideran las medidas insuficientes, y ya se empieza a notar desabastecimiento en tiendas a través del territorio panameño.


