El servicio de bocadillos y cafetín para los diputados en el Plenario Legislativo y de alimentación en el Congreso fue reinstalado esta semana, tras permanecer suspendido desde el 18 de agosto, luego de que la Contraloría General de la República (CGR) declarara improcedentes los gastos por más de ₡27 millones en bocadillos y ₡80 millones en alimentación, al estar financiados con fondos públicos.
La reactivación se da con base en un nuevo reglamento aprobado por el Directorio Legislativo, que regula el servicio únicamente para casos excepcionales, como visitas de miembros de los Supremos Poderes, cuerpo diplomático, foros, seminarios, mesas redondas, y actividades culturales o académicas organizadas por diputados.
Así lo confirmó la gerente del Congreso, Karla Granados.
Con la nueva directriz, los diputados podrán contar nuevamente con bocadillos, porciones de fruta y bebidas durante las sesiones del Plenario, servicio que funciona como una extensión del Plenario Legislativo para mantener el quórum, de acuerdo con una resolución emitida en 2024 por el presidente legislativo, Rodrigo Arias.
La reapertura ocurre tres semanas después de que una auditoría de la Gerencia del Congreso revelara que la Asamblea destinaba anualmente ₡27 millones en bocadillos para los legisladores durante las sesiones de lunes a jueves.
El hallazgo quedó consignado en el Informe de Auditoría Operativa sobre Suministro de Alimentos y Bebidas en Actividades de la Asamblea Legislativa 2023-2024, en el cual se señalaba el gasto excesivo.
El Departamento de Protocolo había adelantado en agosto que el servicio se reanudaría una vez se ajustara a las condiciones establecidas por la Contraloría, lo que ahora queda regulado mediante el nuevo reglamento.