Redacción| EP. La capa de ozono de la Antártida, que protege a la Tierra de los rayos ultravioleta, muestra signos alentadores de recuperación, según un estudio publicado en la revista “Science”.
Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) ha descubierto que el agujero de la capa de ozono se ha reducido más de cuatro millones de kilómetros cuadrados desde el año 2000, cuando alcanzó su máximo.
Según señala la investigación, más de la mitad de la reducción en el agujero se debe a la disminución del cloro atmosférico, el elemento químico que generan los CFC en las capas altas de la atmósfera.
“Ahora podemos estar seguros de que las cosas que hemos hecho han puesto al planeta en un camino de sanación”, indicó la autora principal, Susan Solomon, profesora de Química Atmosférica y Ciencia del Clima en el MIT
En 1987, prácticamente todos los países del mundo firmaron el Protocolo de Montreal sobre un acuerdo para prohibir el uso de los CFC y reparar el agujero de ozono.
Los investigadores apuntan que medida que los niveles de cloro continúen disipándose de la atmósfera, el agujero de ozono no deba encogerse y, finalmente, cerrarse de forma permanente a mediados de siglo.

