Allan Madriz | EP. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el uso excesivo de la fuerza en el contexto de las protestas sociales en Chile y manifestó su preocupación por el elevado número de denuncias de violaciones a los derechos humanos recibidas por los órganos del Estado desde el inicio de las manifestaciones.
Hechos de violencia sexual, tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes en el contexto de las detenciones fueron denunciados en el marco del monitoreo permanente a la situación de derechos humanos en Chile realizado por la CIDH.
Por este motivo, la Comisión decidió instalar una Sala de Situación de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada (Sacroi) con el objeto de monitorear y dar respuesta a la situación de derechos humanos en Chile.
De acuerdo con información recibida por la CIDH, desde el inicio de las protestas sociales el 18 de octubre, la cifra de víctimas mortales ha ascendido a 26, de las cuales al menos 5 habrían sido por acción directa de agentes del Estado y 2 bajo custodia del Estado en comisarías de Carabineros.
De acuerdo con el Colegio Médico chileno la cifra de personas con traumas oculares como consecuencia del impacto de perdigones o bombas lacrimógenas de Carabineros asciende a al menos 283, en algunos casos con la pérdida total de la visión en dos ojos. Desde el inicio de las protestas sociales se han llevado a cabo al menos 20.645 detenciones, al menos 950 personas en prisión preventiva.
En este periodo de tiempo, la Fiscalía Nacional ha avanzado en la investigación de 2.670 casos de presuntas violaciones a los derechos humanos, de las cuales 422 hacen referencia a casos de niñas, niños, o adolescentes y 44 a casos de torturas y 26 por violación o abuso sexual por parte de agentes del Estado.
La CIDH instó a las autoridades de Chile a investigar con debida diligencia los referidos hechos de violencia, identificar y sancionar a los responsables e informar los resultados debidamente a la ciudadanía.


