En su alegato final, Gamboa aseguró que las acusaciones son “fabricadas” y cuestionó que existan sectores que “no quieren” que sea extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por conspiración para traficar y distribuir drogas. “Sería más conveniente para mí que me impusieran los cinco años que pidió el fiscal en el juicio pasado… pero me absolvieron. Esto es falso”, afirmó, acusando a la Procuraduría de “faltarle el respeto” al tribunal al pedir condena.
El caso involucra también a Araya y a la exfiscala subrogante Berenice Smith Bonilla, quienes, según la acusación, habrían gestionado eliminar el nombre del exalcalde de un expediente penal. Aunque el Ministerio Público solicitó la absolutoria, la Procuraduría pidió condena y una indemnización de ₡42 millones entre los tres acusados.
El juicio, que se repite tras una primera absolución, corresponde a hechos ocurridos entre 2015 y 2016. Paralelamente, Gamboa enfrenta una solicitud de extradición de Estados Unidos, donde la DEA lo perfila como coordinador regional del Cártel del Golfo y lo vincula con redes criminales en México, Colombia y Centroamérica.
Según documentos judiciales, habría coordinado envíos de cocaína desde Costa Rica hacia el norte y llegó a afirmar a supuestos socios informantes de la DEA que el Gobierno de Rodrigo Chaves le permitía introducir droga al país.
