Carlos Vidal M. El exsacerdote costarricense Mauricio Víquez fue capturado por la Policía Federal Mexicana el sábado anterior, confirmó Rodolfo Alvarado, abogado de dos de las víctimas.
Fuentes extraoficiales y medios locales señalan que el exsacerdote habría sido capturado en el municipio de San Nicolás de los Garza, Monterrey, Nuevo León, México. El Periódicocr.com intentó comunicarse con la dependencia mexicana para confirmar la autenticidad de la ficha circulada con la detención de Víquez, sin embargo al cierre de esta nota aún no se respondía.
El abogado Rodolfo Alvarado, manifestó al medio AmeliaRueda.com que no ha recibido ninguna notificación por parte de las autoridades costarricenses sobre la detención de Víquez, sin embargo, aseguró que una fuente fidedigna le confirmó el arresto del excura.
El Juzgado Penal de Desamparados emitió el 19 de febrero una orden de captura internacional contra Mauricio Víquez Lizano, luego de que el Semanario Universidad diera a conocer que este había dejado el país el 7 de enero. Desde entonces, el ex cura se encontraba en la lista de los más buscados por la Policía Internacional (Interpol).

Víquez tiene en Costa Rica nueve causas canónicas y una penal pendientes en las que se le acusa de haber cometido delitos sexuales contra varias personas cuando estas eran menores de edad.
Según fuentes judiciales Víquez salió de Costa Rica en enero de 2019 rumbo a Panamá y desde allí se trasladó a México, donde se cree estaría oculto en una residencia supuestamente ligada a actividades de la Iglesia Católica.
De no ser indagado entre agosto y septiembre la primera causa contra Víquez prescribiría en los próximos meses. Por eso a inicios de agosto Michael Rodríguez y Anthony Venegas, dos de las personas que denunciaron al ex sacerdote por abuso sexual, viajaron a México para solicitar ayudar a las autoridades para ubicarlo.
A la causa que está por prescribirse en septiembre próximo se suman las denuncias de tres hombres que acusan al ex sacerdote de haberles abusado sexualmente.
Desde el 2003 se interpusieron nueve denuncias canónicas contra el entonces sacerdote Mauricio Víquez. Sin embargo, las víctimas señalan que no fue hasta el 2018 cuando las autoridades eclesiásticas empezaron a prestarle atención a los hechos.
El 25 de febrero de 2019 la Arquidiócesis de San José informó que separaban al cura del Estado Clerical, siguiendo las recomendaciones emitidas por la Congregación para la Doctrina de la Fe, con sede en el Vaticano.