La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) acordó la suspensión cautelar por cuatro meses del gerente financiero, Gustavo Picado; el director financiero, Andrey Sánchez; y la jefa del Área de Contabilidad de Costos, Azyhadee Picado.
La inaplicación de Normas INternacionales de Contabilidad del Sector Público (NICSP) así como problemas con el Informe de Costos Hospitalarios, obligaron a la decisión de la Junta.
La medida se tomó tras detectarse presuntas irregularidades en los informes contables correspondientes a los periodos 2023 y 2024, vacíos que mantenían bajo incertidumbre la precisión de las cifras institucionales y que hoy perfilan la salida definitiva de los tres jerarcas.
La decisión del órgano colegiado recae sobre los mismos funcionarios técnicos que figuraron como denunciantes en el caso “Barrenador”, referente a las licitaciones para la administración de Ebais por parte de cooperativas.
Sin embargo, los tres altos mandos acumulan cuestionamientos previos en la Auditoría Interna por supuestas inconsistencias técnicas en la fijación de criterios de contratación, vacíos presupuestarios y objeciones a la transparencia de las valoraciones actuariales y de costos de la entidad.
El alejamiento de la cúpula responsable del control del gasto obliga a la CCSS a nombrar sustitutos inmediatos de alta idoneidad para garantizar el flujo de pagos y la rendición de cuentas ante la Contraloría General de la República, mientras los expedientes disciplinarios avanzan para determinar las responsabilidades legales finales.
