Un avión de transporte militar C-17 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos partió de Costa Rica con 45 toneladas de cocaína incautadas que serán destruidas, en una operación que busca sacar de circulación más de $1.250 millones vinculados al narcotráfico.
El cargamento corresponde a decomisos realizados por Costa Rica con el apoyo de Estados Unidos y otros países aliados de la iniciativa Escudo de las Américas y la Coalición de las Américas contra los Carteles.

Con esta operación, las autoridades buscan impedir que las redes criminales obtengan ganancias de una cantidad de droga cuyo valor supera los $1.250 millones.