DAKAR, Senegal (AP) — Los grupos milicianos islamistas han intensificado los ataques y han profundizado su presencia en zonas fronterizas de Benín, Níger y Nigeria en África occidental durante el último año, denunció un grupo de monitoreo de crisis el jueves.
De 2024 a 2025, el número de hechos violentos en que participaron grupos yihadistas en áreas fronterizas de los tres países de África occidental aumentó alrededor de un 80% y las muertes se triplicaron con creces hasta superar las 1.000, según un informe del proyecto Armed Conflict Location & Event Data (ACLED).
Los datos muestran cómo la violencia en la región ha entrado en una nueva fase, en que los milicianos islamistas no sólo se expanden, sino que también afianzan su presencia, señaló Héni Nsaibia, analista principal de ACLED para África occidental.
“Los grupos milicianos están aprovechando vulnerabilidades de mucho tiempo, explotando vacíos de gobernanza y la débil coordinación militar regional”, sostuvo Nsaibia.
Durante el último año, dos grupos yihadistas —Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin, o JNIM, vinculado a Al Qaeda, y la Provincia del Estado Islámico en el Sahel— se han expandido rápidamente desde el Sahel, una franja árida de tierra al sur del Sahara, hacia naciones costeras a lo largo del Atlántico.


