Alonso Mejía. El Gobierno alemán contempla recurrir a aviones militares de carga como parte de una serie de medidas para acelerar las expulsiones del país de los inmigrantes irregulares sin derecho a asilo.
La ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, explicó que no se descarta la opción de emplear aviones militares de transporte tipo “Transall” para llevar a cabo las expulsiones cuando los vuelos civiles estén saturados.
Señaló que primero se recurriría a aviones destinados al transporte de tropas, sin afectar las misiones militares en marcha.
El Gobierno de Angela Merkel planea agilizar la expulsión del país de los extranjeros a los que se rechaza la solicitud de asilo ante la saturación que sufren los centros de acogida por la llegada masiva de refugiados.
Las autoridades de Turingia y de Schleswig-Holstein, los dos estados federados que el año pasado suspendieron las expulsiones durante el invierno por razonas humanitarias, anunciaron que seguirán adelante con las deportaciones, aunque han asegurado que analizarán cada caso particular.
Alemania estudia además cómo resolver el problema del reconocimiento por parte de los países de origen de aquellos inmigrantes irregulares que no tienen documentación y que son devueltos.
Para ello propuso la introducción de un salvoconducto europeo, que facilite el tránsito, aunque aún no se sabe si los países de origen reconocerán esos documentos.
Al menos 800.000 peticionarios de asilo espera Alemania este año, una cifra récord que podría incluso ser mayor, porque el Gobierno federal ha decidido dejar de publicar sus previsiones para no dar pistas a las mafias de tratantes.