
William Aguilar | EP. Fue hace medio siglo que el pionero de la electrónica, Gordon Moore – conocido por ser el fundador de Intel – publicó un artículo que decía que cada dos años el número de transistores de un circuito integrado se duplicaría y su tamaño se reduciría a la mitad; postulado conocido como la Ley Moore, la cual sigue siendo la piedra angular de la tecnología a nivel mundial.
las observaciones de Moore fueron realizadas empíricamente y talvez no fueron más que eso, observaciones que hiladas correctamente, derivaron en una especie de guía en el tema, y que, aún hoy, se cumplen a cabalidad, para dicha de la humanidad que se beneficia con las mejoras continuas en ese campo.
Dentro del mismo planteamiento, Moore indicaba que cada idea nueva que se tenga en el campo tecnológico, llegaría a ser posible hasta dos años después de ser planteada, esto por dos motivos, uno, la capacidad de los transistores y dos, el precio para el comprador final.
La ley dice también que cada dos años el precio de cada producto que salga al mercado, se reducirá a la mitad, tal como sucede hoy día con los celulares o los televisores.
Pero cabe una pregunta, ¿luego de 50 años de cumplimiento, podemos pensar que esta mejora será eterna? Lastimosamente la respuesta es no.
El principal obstáculo para que esta ley se siga cumpliendo es el tamaño de los chips, los cuales están ya muy cerca de llegar a su mínimo. Se calcula que para el año 2020 el tamaño de un transistor será de 7 nanómetros (nm.), es decir, una décima parte del tamaño del virus de la gripe común, 75 nm.
Esto hace pensar que dentro de unos cinco años podría llegar el fin de esa curva exponencial que tanto ha mejorado nuestra calidad de vida. Aunque, siendo optimistas, probablemente ya hay mucha gente ideando la forma de hacer que los circuitos sean aún más pequeños y potentes.


