
Alonso Mejía. El actual presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, aseguró que la corrupción del gobierno de su antecesor Ricardo Martinelli, investigado por la justicia, tuvo un costo cercano a los 100 millones de dólares, en perjuicio del pueblo panameño.
“La cifra de lesión patrimonial, que está en vías de recuperación, se puede estar acercando a los 100 millones de dólares”, dijo Varela en una entrevista al diario La Prensa publicada este miércoles.
Varios ministros y altos funcionarios del gobierno de Martinelli (2009-2014), empresarios y un exmagistrado de los tribunales están presos o enfrentan procesos judiciales por corrupción y enriquecimiento ilícito.
Según el mandatario, esa cifra podría aumentar a medida que la Fiscalía avance en las investigaciones de los casos y de lo que miembros de su equipo de gobierno han descubierto en diferentes instituciones públicas.
“Son casos muy importantes de enriquecimiento injustificado de funcionarios y de lesión patrimonial”, sostuvo Varela al rotativo.
El mayor escándalo está vinculado a un programa de ayuda de emergencia (PAN), cuyos directores están encarcelados por enriquecimiento ilícito, así como a la administración de los estacionamientos en el Aeropuerto Internacional de Tocumen y a una empresa contratada por el Estado para el cobro de impuestos.
Al exdirector del PAN, Rafael Guardia, se le encontraron en sus cuentas bancarias tanto locales como en el extranjero, así como bienes cautelados, poco más de 40 millones de dólares.
Por la compra de alimentos deshidratados para escuelas públicas habría una lesión patrimonial de 30 millones de dólares, mientras que por el cobro de los impuestos la pérdida llegaría a 22 millones de dólares, según La Prensa.
Martinelli lleva más de tres meses fuera de Panamá, pero está bajo investigación por la Corte Suprema de Justicia por su posible vínculo en los casos de corrupción, como la supuesta sobrefacturación por unos 45 millones de dólares en la compra de comida deshidratada a través del PAN.
El expresidente se ha defendido aduciendo que todo se trata de una “persecución política” de Varela contra él y su partido.


