George Rodríguez EP. El juicio contra el narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán, capturado y fugado varias veces en México y extraditado en 2017 a Estados Unidos, está programado para comenzar el lunes.
El proceso judicial, a desarrollarse en la nororiental ciudad estadounidense de Nueva York, comenzará entonces, con la selección de los integrantes del jurado, cuya identidad no será revelada como medio de evitar represalias.
Guzmán –cuyo apodo es una abreviatura de “chaparro”, que en el lenguaje popular mexicano significa “de baja estatura”, debido a que mide aproximadamente 1.67 metros- enfrenta 11 cargos por actividades de narcotráfico, y la posibilidad de ser condenado a prisión perpetua.
El equipo acusador será encabezado por la fiscala de Nueva York Andrea Goldbarg, una abogada argentina naturalizada estadounidense, mientras que la defensa de Guzmán será conducida por el abogado neoyorquino Jeffrey Lichtman y su colega ecuatoriano Eduardo Balarezo.
El grupo de Goldbarg proyecta presentar una serie de testigos –cuya identidad tampoco se dará a conocer, igualmente según criterios de seguridad-, entre quienes figuran lo mismo ex colaboradores que adversarios de “El Chapo”.
El juicio, que será dirigido por el juez Brian Cogan, debió comenzar en abril de este año, fue inicialmente postergado para setiembre, y nuevamente trasladado a este mes, en virtud de diversas acciones legales de la defensa, que procuró, sin éxito, llevar el inicio del proceso judicial hasta el comienzo de 2019.
Autoridades judiciales estadounidenses y expertos en la materia estiman que el proceso contra “El Chapo”, de 61 años, insumirá, como mínimo, tres meses.
Luego de haber trabajado durante nueve años para el narcotraficante mexicano Miguel Ángel Félix Gallardo, jefe del cartel de Guadalajara, y a raíz de la división de esa organización, a causa de la captura de su líder, en 1989, Guzmán creó el cartel de Sinaloa –que tomó el nombre del occidental estado mexicano de Sinaloa, lugar de nacimiento de Guzmán-.
Dos años después, “El Chapo” fue capturado por vez primera, pero logró fugarse, mediante un soborno de 100,000 dólares a un jerarca policial.
En 1993, Guzmán fue recapturado en Guatemala, extraditado a México, donde fue enjuiciado y recluido en un centro penal del central Estado de México, para ser trasladado, en 1995, a una instalación penitenciaria en el occidental estado de Jalisco, desde la que se fugó seis años después.
La nueva captura del narcotraficante se registró en 2014, en su estado natal, en una operación desarrollada por la Marina de México y la estadounidense Administración para el Control de Drogas (Drug Enforcement Administration, DEA).
Al año siguiente, “El Chapo” protagonizó otra de las fugas por las que es conocido, pero recapturado en enero de2016, y extraditado en enero de 2017 a Estados Unidos.
Otro alto dirigente del cartel de Sinaloa, Dámaso López Núñez, también fue extraditado a Estados Unidos.
Sin embargo, los narcotraficantes Rafael Caro Quintero e Ismael Zambada García, a quienes la DEA también identifica, y busca, como jefes de esa estructura de crimen organizado, permanecen prófugos.
El Cartel de Sinaloa, una de las principales narcoestructuras mexicanas, ha establecido centros de distribución en diversos lugares de Estados Unidos, a los cuales la droga llega, desde México, pasando por diferentes puntos de la frontera terrestre de 3,155 kilómetros entre ambos países.
Los puntos de trasiego hacia Estados Unidos –en algunos casos a través de túneles de sofisticada construcción- se ubican en los tramos de frontera que México comparte con los estados de Arizona, California, Nuevo México, y Texas.



