George Rodríguez EP. La nueva embajadora de Costa Rica en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Rita Hernández, aseguró este jueves, al presentar credenciales al secretario general de la entidad continental, el uruguayo Luis Almagro, que trabajará para aportar al fortalecimiento de la democracia y la seguridad a nivel regional.
En tal contexto, Hernández reafirmó el compromiso de Costa Rica con los principios y los valores de la entidad continental, y señaló que su desempeño personal se enmarcará en lo que describió como los cuatro pilares de la organización: derechos humanos, democracia, desarrollo sostenible, seguridad multidimensional –seguridad lo mismo en materia militar y policial que ambiental, económica, política-.
“Trabajaremos para que haya más democracia, más seguridad, más disfrute pleno de los de los derechos humanos y un mayor desarrollo”, aseguró la diplomática.
Por su parte, Almagro señaló que, en el desempeño de su labor, la embajadora enfrenta, entre una variedad de difíciles desafíos, un reto adicional por razón de género, y expresó apoyo a la gestión de Hernández.
“Sabemos que los retos que aguarda son muchos y complejos”, dijo Almagro, quien destacó que “usted será la próxima presidenta del Consejo Permanente”, agregando que “sabemos que, por el hecho de ser mujer, el camino tiene más obstáculos”.
El funcionario, un ex canciller de Uruguay, aludió así al hecho de que, del 1 de julio al 30 de setiembre, Costa Rica ejercerá la alfabéticamente rotativa presidencia del Consejo Permanente, órgano de la OEA entre cuyas competencias figura la de aportar a la solución pacífica de controversias entre los estados que integran la organización.
Al recibir las credenciales de la nueva embajadora, Almagro le expresó, respecto a los retos, que “contamos con su compromiso con los principios de la OEA para enfrentarlos con éxito”, indicó.
Uno de los temas prioritarios en la agenda continental es la violenta crisis política que hace más de dos mesas golpea a Nicaragua, con saldo superior a 200 víctimas fatales y más de dos mil heridos, detenidos, y desaparecidos.
La OEA da puntual seguimiento a esa situación, principalmente mediante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que, tras su presencia del 17 al 21 de mayo a ese país centroamericano y la emisión de dos informes –respectivamente, preliminar y final- sobre esa visita –ambos altamente críticos de la represión policial y parapolicial antiopositora-, constituyo el Mecanismo Especial de Seguimiento de Nicaragua (Meseni).
En un reciente comunicado, la CIDH explicó que el objetivo del Meseni consiste en “dar seguimiento a las recomendaciones realizadas por la CIDH derivadas de su visita (en mayo) al país, como las Observaciones Preliminares y el Informe Graves violaciones a los derechos humanos en el contexto de las protestas sociales en Nicaragua” –el informe final, presentado, el 22 de junio, al Consejo Permanente de la OEA-.


