George Rodríguez EP. Estados Unidos anunció hoy su retiro del Consejo de derechos Humanos de las Naciones Unidas, por tratarse de “una cloaca de prejuicio político” que protege a abusadores de los derechos humanos.
El país no puede permanecer en una organización que se burla de los derechos humanos, afirmó, al anunciar la medida, en la sede del Departamento de Estado, en Washington, la embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas, Nikki Haley.
La decisión, respecto a la cual el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, venía advirtiendo, fue conocida un día después de que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al-Hussein, formuló respecto a la política de “cero tolerancia” que el mandatario aplica a la inmigración indocumentada, lo que implica la separación de migrantes y sus hijos menores al ingresar a Estados Unidos.
“Durante mucho tiempo, el Consejo de Derechos Humanos ha sido un protector de los abusadores de los derechos humanos, y una cloaca de prejuicio político”, aseguró Haley, quien indicó, además, que la decisión “no es una retirada de nuestros compromisos con los derechos humanos”, y que el respeto estadounidense a los derechos humanos “no nos permite permanecer como parte de una organización hipócrita y egoísta que se burla de los derechos humanos”.
El hecho de que existe, en el consejo, “la interminable hostilidad hacia Israel es clara prueba de que el consejo está motivado por el prejuicio político, no por los derechos humanos”, reafirmó.
Al señalar a países tales como Cuba, la República Democrática de Congo, la República Popular China, y Venezuela, señaló: “vean la membresía del consejo, y verán un espantoso irrespeto a los derechos más básicos”.
Las críticas, tanto a la decisión del gobierno de Trump como al consejo, surgieron de inmediato.
El diputado demócrata Eliot Engel, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, aseguró que “el Consejo de Derecos Humanos de Naciones Unidas siempre ha sido un problema. En lugar de enfocarse en verdaderos problemas de derechos humanos, el consejo ha usado su tiempo y sus recursos para acosar a Israel. Pero la manera de enfrentar este desafío es seguir participando y trabajar con los socios para promover un cambio”.
Según el legislador, “al retirarnos, perdermos nuestra influencia y permitimos que los malos actores sigan, sin control, sus peores impulsos –incluyendo el postear a Israel-“.
Pero en opinión de críticos del gobierno de Trump, otro componente de la decisión radica en las críticas a la política migratoria que esa administración está implementando, y que ha significado la detención de miles de migrante indocumentados y su separación de sus hijos menores.
Al respecto, un día antes del anuncio estadounidense, Al-Hussein expresó, durante la inauguración de la 38 Sesión del Conejo de Derechos Humanos que, “la sola idea de que un Estado trate de desalentar a los padres abusando de tal manera a los niños, es inaceptable”.


