Elvis Martínez. El Programa de Restauración de Tortugas Marinas (PRETOMA) apoyado por el Partido Acción Ciudadana (PAC) solicitaron al gobierno de Laura Chinchilla detener la importación de aletas de tiburón desde Nicaragua. Según PRETOMA, ese mecanismo es utilizado para evadir “las regulaciones contra el desprendimiento de aletas de tiburón en aguas costarricenses”.
En una misiva enviada al Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) y firmada por el diputado del PAC,Claudio Monge, insta a esa entidad a prohibir cualquier situación que legitime la práctica del aleteo.
Según Monge, desde el 2010 existe una autorización por parte de Costa Rica para la importación de aletas de tiburón desde Nicaragua, “dada la obligatoriedad de la flota extranjera de descargar productos en muelles nacionales”.
Según datos del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) entre junio de 2011 y julio de 2012 se registró el ingreso de 500 kilos de aleta seca de tiburón provenientes de Nicaragua.
Para el presidente de PRETOMA, Randall Arauz, la importación de aletas de tiburón no es más que “la última artimaña a la que recurre la flota extranjera para perpetuar dicha actividad”.
Arauz indicó que su organización iniciará una campaña para exigir se detenga el aleteo y su importación. Para ello, el próximo jueves 30 de agosto se realizará una manifestación que arrancará desde la estatua León Cortés en La Sabana, a partir de las 11 a.m., y se dirigirá hasta las oficinas centrales de COMEX.
Costa Rica ha logrado avances importantes en los últimos dos años para detener el aleteo como el cierre de los muelles privados para la descarga de flotas extranjeras, así como la exigencia de descargar los tiburones con las aletas adheridas al cuerpo. Sin embargo no ha sido suficiente.
Para María Eugenia Venegas Renauld, diputada del PAC, Costa Rica no puede aceptar que se continúe dando la importación de aletas de tiburón y que la presidenta Laura Chinchilla es la primera que debería de decir un no rotundo al aleteo.
“Respaldamos la solicitud de PRETOMA. Si queremos que nuestras políticas exterior y doméstica sean congruentes, en cuanto a la protección de especies en peligro de extinción, no podemos aceptar la importación de aletas en las condiciones actuales”, expresó la legisladora.

