La situación es todavía más delicada y grave, cuando el Ministro pretende imponer un paquete fiscal regresivo y dañino para amplios sectores populares.
Si grave es la falta que se le imputa, mucho más grave es todavía que un Ministro de Hacienda diga que él “no sabía”. Sólo esa afirmación: “no sabía”, implicaría en cualquier democracia que funcione y que se respete a sí misma, la renuncia del alto cargo público, por la responsabilidad política, que no siempre es necesariamente una responsabilidad penal.
Con ese reconocimiento de que “no sabía” el ministro queda descalificado y sin autoridad ante la sociedad. Si él no sabe, ¿quién entonces está obligado a saber?
Pero en este país no suele renunciar nadie, se aferran a los altos puestos pase lo que pase, aunque ello vaya acompañado de la pérdida de la dignidad y del descrédito ante la sociedad.
Claro que un Ministro puede cometer errores y rectificar, aquí lo que es inadmisible es que se alegue ignorancia sobre un asunto del que se ha beneficiado personalmente.
Recuerdo aquel caso de un ministro de obras públicas de Portugal. En un pueblo lejano un puente rural se derrumbó al paso de un autobús y hubo víctimas, al día siguiente el ministro renunció a su cargo; él personalmente no podía estar seguramente enterado del estado de ese puente rural, pero admitió que tenía como titular de ese ministerio una responsabilidad política e inmediatamente renunció, sin desmedro de las posteriores responsabilidades penales en las que podría haber incurrido.
¡ Qué diferente, por ejemplo, de la responsable del MOPT en el Gobierno de Arias, y del actual ministro del mismo ramo de la administración Chinchilla! ¿Recuerdan? Se cayó un puente, hubo muertos, pero la ministra dijo que ella no tenía ninguna responsabilidad, y el actual ministro con una trayectoria llena de graves responsabilidades, como la platina por ejemplo, le echa la culpa a sus subalternos.
Por ese sentido de la responsabilidad y de la dignidad propia del cargo el señor Herrero debería irse voluntariamente. Pero la dignidad es un bien tan escaso en nuestro tiempo que se dice que la ONU va a tratar de protegerla por considerarla en vías de extinción.

