Allan Madriz | EP. Un total de 380 privados de libertad serán reubicados del Centro de Atención Institucional (CAI) Gerardo Rodríguez, ubicado en San Rafael de Ojo de Agua.
El Juzgado de Ejecución de la Pena de Alajuela ordenó al Ministerio de Justicia y Paz ordenó reubicarlos por los graves problemas de sobrepoblación y hacinamiento en el CAI.
Según señala el Juzgado, existe una población de 1.530 privados de libertad, para un espacio asignado de 958 personas, lo que representa una sobrepoblación de casi un 60%.
“Proceder en el plazo de dos meses con los procesos de desinstitucionalización que sean necesarios para egresar 380 privados de libertad del Sistema Penitenciario Nacional para poder realizar una reubicación de población del CAI Gerardo Rodríguez hasta llegar a 1150 privados de libertad y no sobrepasar el 20% de sobrepoblación”, indica el fallo del Juez Mario Rodríguez Arguedas.
Debido a esto, a partir de la próxima semana se deberá empezar un análisis detallado de los casos, para poder determinar quienes pasarán a este nuevo régimen.
Según el fallo, el cual fue notificado el pasado 30 de marzo, Justicia y Paz tiene un plazo de dos meses para realizar la reubicación de las 380 personas.
Dentro de las condiciones para la reubicación están que la persona sentenciada cumpla su sentencia en siete años o menos, que no cuenten con más de dos penas de prisión, no tener causas pendientes, que cuenten con trabajo.
Además no deberán estar ligados a causas de homicidios, secuestro, violencia sexual, crimen organizado, tráfico internacional de drogas, tráfico ilícito de órganos, trata de personas, tráfico internacional de armas de fuego, entre otros.
No es la primera vez que este tema sale a relucir, ya que el año anterior se dio una polémica por la liberación de centenares de presos en el mes de setiembre, lo que provocó incluso que se suspendiera una segunda reubicación de personas en el mes de diciembre.
El Instituto Nacional de Criminología estableció, además, que de previo a la reubicación de estas personas, deben participar en sesiones de inducción desarrolladas por parte del personal penitenciario.