George Rodríguez EP. La salida del cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, es necesaria, planteó, en un artículo de opinión publicado, este viernes, por el diario estadounidense El Nuevo Herald, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.
El jerarca gubernamental aseguró, asimismo, que el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, mantendrá lo que describió como su respaldo a los venezolanos.
“Nicolás Maduro debe irse”, escribió Pence, para, a continuación, advertir que, “bajo el Presidente Trump, Estados Unidos continuará apoyando al pueblo de Venezuela mientras reclama su derecho innato de libertad”.
Además, el funcionario condenó los allanamientos, la madrugada del jueves, por parte de agentes de inteligencia, a las viviendas, respectivamente, de dos allegados al autoproclamado presidente interino de Venezuela, diputado opositor Juan Guaido, y la detención de uno de ellos.
Se trata del abogado Roberto Marrero, jefe de despacho de Guaidó, y del diputado opositor Sergio Vergara, el primero de los cuales fue detenido, situación en la que permanece en un lugar no revelado por las autoridades.
“Ayer temprano por la mañana en Venezuela, miembros armados de la fuerza de inteligencia secreta de Nicolás Maduro irrumpieron en los hogares de funcionarios del gobierno conectados con el único presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó”, indicó Pence.
Las acciones represivas fueron llevadas a cabo por agentes, respectivamente, del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), de acuerdo con algunas denuncias y con versiones periodísticas locales.
“Los matones de Maduro amenazaron su vida y las de sus familiares, y secuestraron brutalmente a Roberto Marrero, jefe de gabinete del Presidente Guaidó”, denunció el vicepresidente, precisando que, “incluso ahora, el señor Marrero está retenido contra su voluntad en un lugar secreto”, y planteando que “Estados Unidos pide la liberación inmediata de Roberto Marrero”.
Además de exigir la puesta en libertad del detenido, Pence advirtió que Estados Unidos no acepta la privación de libertad del abogado.
“No toleraremos el encarcelamiento de Marrero ni la intimidación al gobierno legítimo de Venezuela. Y los responsables de este acto serán considerados responsables”, aseguro el gobernante, quien agregó la exigencia de que “Maduro debe liberar a Marrero ahora”, además de precisar que “esta atroz violación del estado de derecho es solo el ejemplo más reciente de la brutalidad y el despotismo de Maduro”.
Pence también se refirió a la dramática situación humanitaria que golpea a la mayoría de los 30 millones de habitantes del caribeño país sudamericano, crisis que atribuyó a la corrupción generada por el régimen madurista y a la política del Socialismo del Siglo XXI que ese gobierno aplica.
“La corrupción y las políticas socialistas de Maduro han convertido al que una vez fue uno de los países más ricos del hemisferio occidental en uno de los más pobres. La economía venezolana se ha reducido casi a la mitad”, planteó Pence, quien aseguró que “nueve de cada 10 venezolanos viven en la pobreza”.
También hizo alusión a la masiva migración de venezolanos, principalmente hacia países sudamericanos.
“La brutalidad de Maduro ha impulsado el éxodo masivo más grande en la historia de este hemisferio a través de la frontera, ya que más de tres millones de venezolanos han abandonado su patria y se espera que otros dos millones se vayan este año”, indicó.
El vicepresidente enumeró, asimismo, las acciones, impulsadas por el gobierno que integra, para aislar, internacionalmente, al gobernante venezolano.
“Desde el primer día de esta administración, el presidente Trump ha tomado medidas decisivas para aislar al dictador Maduro y para estar con el pueblo venezolano mientras reclama su libertad”, escribió.
Ello ha incluido sanciones económicas y diplomáticas, lo mismo a altos funcionarios y allegados a Maduro que a entidades estatales venezolanas, precisó.
“Bajo la dirección del presidente Trump, Estados Unidos ha cortado las fuentes ilícitas de ingresos para el corrupto régimen de Maduro al imponer sanciones a más de 150 funcionarios y organizaciones gubernamentales, y se ha bloqueado su capacidad de robar dólares estadounidenses de la empresa petrolera estatal de Venezuela, PDVSA. Se han revocado cientos de visas de venezolanos —incluyendo las de altos funcionarios en el círculo íntimo de Maduro y sus parientes—, que han socavado la democracia de Venezuela y prolongado la crisis”, enumeró.
Pence hizo alusión a Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa), la principal empresa estatal del país sudamericano.
“Y a principios de esta semana, Estados Unidos también sancionó a Minerven, la empresa estatal de minería de oro de Venezuela. Y como dijo el presidente Trump el martes, Estados Unidos puede ser ‘mucho más duro si es necesario’”, agregó, en referencia a la también estatal Compañía General de Minería de Venezuela CA (Minerven).
En ambos casos, las sanciones fueron impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de su Oficina de Control de Bienes Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC).
“No duden, más está en camino”, anunció el funcionario, e informó que, “para ayudar a aliviar el sufrimiento causado por el fracaso del estado venezolano, Estados Unidos ha proporcionado casi 200 millones de dólares en ayuda para apoyar a los venezolanos desplazados, y ha acopiado más de 525 toneladas de alimentos y suministros humanitarios en los países vecinos, ayuda que Maduro se niega a dejar entrar”.
En el segundo caso, se trata de alimentos no precederos, medicinas, e implementos médicos almacenados mayoritariamente en la oriental ciudad colombiana de Cúcuta –fronteriza con Venezuela-, y en localidades de Brasil en la zona limítrofe brasileña-venezolana.
Pence señaló, igualmente, que “Estados Unidos fue la primera nación en el mundo en reconocer a Juan Guaidó como el único presidente legítimo de Venezuela, y desde entonces más de 50 naciones se han unido en esta convocatoria”, y “hoy hacemos un llamado a todas las naciones de la comunidad internacional para que se unan a nosotros y retiren el apoyo a la fallida dictadura de Nicolás Maduro que sigue obstaculizando el camino de la libertad y de la democracia venezolana”.
La severa crisis humanitaria, política, y de seguridad que hace años afecta a Venezuela, ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido algo más de tres millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a Ecuador y Perú, y, en menor medida, otras naciones del área.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, así como la generalizada falta de oportunidades.