George Rodríguez EP. Un centro ruso para mantenimiento de helicópteros sería habilitado este año en Venezuela, informó, este martes, la agencia rusa de noticias Interfax, citando a un portavoz de la empresa fabricante de las aeronaves.
Las instalaciones están en construcción, indicó Igor Chéchikov, directivo de la empresa Russian Helicopters, en declaraciones en Moscú, citado por el medio de comunicación.
“Prácticamente, todos los equipos necesarios han sido suministrados al país”, señaló Chéchikov, quien agregó que “nuestros expertos están allí, y los equipos están siendo ensamblados y entrando en servicio”.
En cuanto a la construcción de las instalaciones, indicó, sin precisar una fecha, que se estima que la obra estará completada en el trascurso de este año.
De acuerdo con diversas fuentes, Venezuela es el principal comprador de armas con el que Rusia cuenta a nivel latinoamericano, lo que, además de sistemas antimisiles y de defensa antiaérea, aviones caza, y tanques, incluye helicópteros.
En el último caso, en el transcurso de una década, Venezuela ha adquirido medio centenar de aeronaves MiL-35, de acuerdo con estimaciones oficiales.
Este tipo de aparato aéreo, en sus diferentes variedades, es descrito, por Russian Helicopters, como “un helicóptero multipropósito de transporte militar, destinado a la ejecución de misiones de combate de día y noche, y en condiciones meteorológicas adversas”.
Las declaraciones de Chéchikov fueron difundidas 10 días después de que, según versiones periodísticas locales e internacionales, dos aviones militares rusos aterrizaron, el 23 de marzo, en el Aeropuerto Internacional “Simón Bolívar” –más conocido como Aeropuerto Internacional de Maiquetía-, a unos 35 kilómetros al norte de Caracas, la capital venezolana, respectivamente transportando casi un centenar de tropas y alrededor de 35 toneladas de equipo.
En ese sentido la agencia informativa rusa Sputnik, informó, el 25 de marzo, que una fuente de la Embajada de Rusia en Venezuela le confirmó la llegada de las dos aeronaves, lo que el informante atribuyó al cumplimiento de contratos técnicos militares entre ambos países.
“Rusia tiene varios contratos que ya están en proceso de cumplimiento, contratos de carácter técnico militar, y hacen varios vuelos y traen varias cosas”, indicó la fuente, a Sputnik, además de aclarar que se trata de contratos firmados “años atrás”, y que personal ruso llegó para “hacer intercambio de consultas”.
Al reaccionar a la llegada de los dos aviones, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su vicepresidente, Mike Pence, plantearon, el 27 de marzo, en la Casa Blanca, que el gobierno de Rusia debe retirar las tropas que mantiene en Venezuela.
Rusia debe cesar su apoyo al régimen del cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, y apoyar al autoproclamado presidente interino de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó, dijeron Trump y Pence, a periodistas, tras haberse reunido ese día, con Fabiana Rosales, la esposa de Guaidó.
“Rusia tiene que salir” del caribeño país sudamericano, aseguró Trump.
Al participar en el diálogo presidencial con periodistas, Pence criticó la llegada, cuatro días antes, de los dos aviones militares rusos a Venezuela.
“Estados Unidos ve, la llegada de aviones militares de Rusia, este fin de semana, como una provocación que no es bien recibida”, expresó.
La visita de Rosales a Estados Unidos, se inscribió en la crisis humanitaria, política, y de seguridad sin precedente, que enfrenta Venezuela, y ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.