Allan Madriz | EP. Turquía derribó este martes un avión militar ruso que procedente de Siria, argumentando que habría violado su espacio aéreo, en un incidente que genera más tensión en el conflicto de Medio Oriente.
Rebeldes sirios bajo el nombre Alwiya al-Ashar difundieron imágenes de uno de los pilotos de la nave ya muerto, mientras que se sospecha que el otro fue capturado vivo.
“A las 9.20 del 24 de noviembre, un avión de nacionalidad desconocida violó en repetidas ocasiones y pese a las advertencias realizadas el espacio aéreo turco [una decena, en cinco minutos], a la altura de la localidad de Yayladagi (provincia de Hatay)”, explicó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Turquía en un comunicado.
El incidente ocurrió cerca de la frontera con Siria, donde Rusia realiza bombardeos aéreos contra grupos de oposición armada al gobierno del presidente sirio Bashar al Asad.
Turquía denunció que el avión de combate, un Su-24 ruso, ignoró al menos 10 advertencias emitidas por su fuerza aérea turca, por lo que dos aviones caza lo derribaron.
Putín: “Es una puñalada por la espalda”
Mientras tanto el presidente ruso, Vladimir Putin, indicó que el derribo del avión ruso SU-24 por parte de Turquía es “una puñalada por la espalda llevada a cabo por los cómplices de los terroristas”.
“Este suceso se sale de los marcos de la lucha contra el terrorismo. Pero la pérdida de hoy está vinculada con un golpe que nos han dado a traición cómplices del terrorismo”, afirmó Putin.
El líder ruso advirtió que “este trágico acontecimiento tendrá graves consecuencias para las relaciones ruso-turcas” y criticó a Ankara.