La sesión convocada por 24 países miembros, entre ellos los cuatro árabes del Consejo –Arabia Saudita, Jordania, Qatar y Kuwait– debe votar un proyecto de resolución que inste a las autoridades sirias a “poner fin inmediatamente a todos los actos violentos contra la población”, y el envío urgente de una comisión independiente al lugar para identificar a los autores para garantizar que respondan de sus actos.
En su intervención del domingo, Asad también advirtió contra una intervención extranjera: “Cualquier acción militar contra Siria tendrá consecuencias mucho más graves de las que puedan imaginar”.
La oposición siria es hostil a la intervención militar extranjera, como la que se lleva a cabo en Libia, donde los rebeldes ya controlan con ayuda de la OTAN gran parte de Trípoli, la capital, y se ha propuesto derrocar al régimen por si msma. (El Periódico)



