George Rodríguez EP. Rusia tuvo la esperanza de participar en la reunión del birregional Grupo Internacional de Contacto, reunido en Uruguay para determinar cómo aportar a la solución pacífica a la crisis venezolana, dijo, este jueves, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov.
Infructuosamente, el gobierno de Rusia, presidido por Vladimir Putin, intentó participar en el encuentro en Montevideo, la capital uruguaya, dijo Riabkov, a la agencia informativa rusa RIA Novosti.
“Esperábamos que Rusia pudiera participar en los trabajos que tendrán lugar hoy en Montevideo, al menos como país observador, pero nos dijeron que un formato así no estaba previsto para nadie”, relató el canciller.
Aunque mantiene escepticismo respecto al encuentro, la administración de Putin confía en que las deliberaciones resulten en algún aporte creativo a la búsqueda de solución para la dramática situación que afecta al caribeño país sudamericano.
Si bien expresó el temor de que, a causa de lo que describió como “presiones contra las autoridades legítimas” venezolanas, el conclave montevideano fracase, Riabkov aseguró que “nos gustaría creer que el encuentro en Montevideo se saldará con una importante contribución política, intelectual y creativa, a la solución real de los problemas en Venezuela”.
Riabkov aludió así al contexto de la agudizada crisis política protagonizada por el gobierno del cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro -uno de cuyos principales aliados internacionales es la administración de Putin-, y el autoproclamado presidente interino de Venezuela, el diputado opositor Juan Guaidó –apoyado por alrededor de 40 países, incluido Estados Unidos, que fue el primero en reconocerlo-.
El Grupo Internacional de Contacto, está integrado por ocho países europeos y cinco latinoamericanos.
Los miembros europeos son Alemania, España, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, y Suecia, al tiempo que los latinoamericanos son Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México, y Uruguay.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la italiana Federica Mogherini, anunció, el 31 de enero, en Bucarest, la capital rumana, luego de una reunión de cancilleres del bloque europeo, la decisión de constituir el grupo birregional de países.
“El objetivo (…) es claro: es permitir, a los venezolanos, expresarse libre y democráticamente, a través de nuevas elecciones”, indicó Mogherini, quien precisó que “no se trata de mediar”, y agregó que, el grupo se disolvería si en noventa días no lograse avances.
La funcionaria regional llevó a cabo el anuncio luego de que, también el 31 de enero, el Parlamento Europeo reconoció a Guaidó, quien preside la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- de Venezuela, como presidente interino del país.
Venezuela registra, hace años, una crisis socioeconómica, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.