Indígenas exigen que los gobiernos se comprometan con soluciones reales y que respenten sus derechos
“Nuestra sobrevivencia presente y futura está en gran peligro. Sin embargo, seguimos efectivamente excluidos como Pueblos Indigencias en estas discusiones y en el proceso de toma de decisiones, por lo tanto, demandamos el respeto a nuestro derecho a la participación plena y efectiva”, afirman en dicho comunicado.
Uno de los principales llamados que hacen estas personas es que “los representantes de los Estados aquí reunidos que reconozcan la gravedad de la crisis del cambio climático. Demandamos, especialmente a los países industrializados a que asuman sus responsabilidades para la defensa y protección de la Madre Tierra y se comprometan a tomar acciones serias, efectivas y vigentes para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero que están amenazando la vida en todo el planeta”.
Asimismo, los pueblos indígenas declaran rechazar el mercado de carbono, pues lo consideran una falsa solución. “Nuestra Madre Tierra no es un objeto de comercialización”, sentencian en el comunicado.
Los indígenas están participando en la cumbre denominada COP16/CMP6 (por sus siglas en inglés), a través de un Foro Internacional Indígena sobre cambio climático y enmarcan sus demandas en tres pilares: la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Respeto al derecho al Consentimiento Libre, Previo e Informado, reconocimiento y protección al Conocimiento tradicional.
A pesar de que reconocen que en el texto actual de la negociación de los países participantes en la cumbre, denominados como partes, menciona el tema de los pueblos indígenas, consideran que no es suficiente para satisfacer el reconocimiento de sus derechos.
La solución, desde el punto de vista de los indígenas, es que los líderes mundiales reconozcan que “la madre tierra es sagrada”. “Exigimos a los representantes de los Estados que reflexionen y evalúen su relación con ella para buscar soluciones reales y efectivas en las cuales se restaure el equilibrio y el respeto entre los seres humanos y la naturaleza”.
“Nosotros tenemos que hablar por las plantas, los animales y las generaciones del futuro cuyas voces tampoco están incluidas aquí. Su sobrevivencia, así como la de todos nosotros, depende de conclusiones fuertes, justas y reales al final de esta semana aquí en Cancún”.



