George Rodríguez EP. La ayuda humanitaria exterior comenzará a ingresar el 23 de este mes a Venezuela, anunció, este martes, el autoproclamado presidente interino de ese país, el diputado opositor Juan Guaidó.
El primer cargamento de esa asistencia ingresará no obstante el bloqueo que ha establecido el régimen del presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró Guaidó, durante una multitudinaria manifestación opositora llevada a cabo en Caracas, la capital nacional.
“Luego de estar organizados, comunicados y ordenados, el día 23 de febrero tendremos que ir, en caravana y en protesta, a recibir la ayuda humanitaria”, indicó el dirigente opositor, quien precisó que, “desde hoy, acompañaremos a todos los sectores para organizarnos”.
En ese sentido, instó a los venezolanos, a masivamente, continuar inscribiéndose como voluntarios, para distribuir la asistencia, en el sitio electrónico www.voluntariosxvenezuela.com, habilitado, el 10 de este mes, para ello.
De acuerdo con lo informado por Guaidó, antes de que transcurrieran las primeras 24 horas desde la habilitación de ese portal, aproximadamente 250,000 personas se habían registrado como voluntarios.
“La ayuda humanitaria va a entrar, sí o sí, a Venezuela, porque el usurpador va a tener que irse, sí o sí, de Venezuela”, aseguró Guaidó, al anunciar la fecha, que coincide con el primer mes trascurrido desde que, en otras masiva manifestación opositora en Caracas, se autoproclamó presidente interino de Venezuela.
El dirigente opositor agradeció, asimismo, a países tales como Estados Unidos –el primero en reconocerlo como gobernante interino-, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, y naciones europeas, por apoyarlo.
En el caso de Estados Unidos, se trata del país que ha enviado la primera carga ayuda humanitaria, la que se encuentra almacenada en instalaciones en la oriental ciudad colombiana de Cúcuta, limítrofe con Venezuela, a la espera de que el régimen madurista levante el bloqueo carretero que impide el ingreso del cargamento a territorio venezolano.
En cuanto a Brasil, el norteño estado de Roraima, también limítrofe con Venezuela, será el segundo lugar de acopio de la ayuda, anunció, además, Guaidó.
El régimen de Maduro se opone al ingreso de la asistencia humanitaria, por considerar que se trata del preludio de una intervención militar estadounidense en Venezuela, la que, de acuerdo con el cuestionado gobernante, sería enfrentada militarmente.
Al respecto, Guaidó indicó, este martes, a sus simpatizantes, que no existe la posibilidad de tal conflicto bélico.
Al dirigirse a las autoridades del régimen, Guaidó aseguró que “ustedes hablan de una supuesta guerra que no va existir”, y, en alusión a Maduro, preguntó: “quién estaría dispuesto a ir a la guerra si no tiene siquiera el respaldo y el respeto de sus vecinos y el mundo?”.
Se trata de un intento por intimidar a los venezolanos, dado que la mayoría de la población desea el fin del régimen madurista, agregó el dirigente opositor.
“Así que no, no es cierto” el panorama bélico, además de que, “cuando el 90 por ciento de la población quiere cambio, no hay quien detenga ese elemento”, aseguró.
Guaidó reafirmó, en ese sentido, que ningún venezolano pondría en riesgo su vida por defender a Maduro.
“Quién estaría dispuesto a inmolarse por un tipo que no protege a nadie? Quién estaría dispuesto a ir a la guerra por una persona que no goza del respaldo popular? Quién se va a inmolar por Maduro? Nadie, absolutamente nadie”, planteó.
La crisis socioeconómica, política, y de seguridad venezolana ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.