George Rodríguez EP. El encuentro de este jueves, con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, marca un hito en la región sudamericana, que aspira a la consolidación de la democracia, aseguró, el autoproclamado presidente de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó.
La dramática situación humanitaria que afecta a Venezuela, fue causada por la izquierda, cuyos gobiernos son generadores de pobreza, aseguró, por su parte, Bolsonaro, durante las declaraciones que ambos dirigentes formularon, conjuntamente, a periodistas, después de la reunión que desarrollaron en Brasilia, la capital del país sudamericano al que Guaidó llegó la madrugada de este jueves, desde Colombia, a bordo de un avión militar colombiano.
“Estoy, hoy, marca un hito -esta reunión, este encuentro, esta cumbre-, para rescatar un relacionamiento positivo que beneficie a nuestra gente, no an una empresa o a un pequeño grupo político sino, realmente, a nuestra gente”, dijo Guaidó, quien reafirmó que “a nivel de soberanía, de estabilidad en la región, de democracia, de intercambio sano económico, en el futuro cercano, esto marca un hito nuevo para una región que quiere democracia”.
El dirigente explicó, asimismo, que la oposición venezolana aspira a bienestar y paz.
“La exigencia es muy clara, del pueblo de Venezuela: vivir en paz, encontrar alimentos, trabajo, no caminar por la frontera”, subrayó.
La reunión de este jueves destacó el liderazgo democrático brasileño, y el vínculo entre los pueblos de ambos países.
“Agradezco el determinado liderazgo de Brasil por valores fundamentales -democracia, libertad-, pero, también, el mirar el futuro, en rescatar ese sano relacionamiento entre nuestros pueblos”, aseguró.
Coincidentemente, Bolsonaro –un militar ultraderechista retirado con grado de capitán-, comprometió el apoyo de Brasil a la oposición venezolana.
El presidente anfitrión garantizó el apoyo de su gobierno a “la búsqueda de lo que los venezolanos desean: democracia y libertad”.
En alusión al hecho de que Venezuela es uno de los mayores productores de petróleo a nivel mundial.
“A veces, nos preguntamos cómo puede un país rico y próspero, con un pueblo maravilloso, llegar a la situación caótica” venezolana, y afirmó que la respuesta consiste en que la responsabilidad es de “esa izquierda, a la que le gustan tanto los pobres que acaba multiplicándolos”, mediante “ese populismo, y la demagogia barata que conduce a donde se encuentra Venezuela”.
Guaidó llegó a Brasilia, desde Bogotá, la capital colombiana, tras haber participado en la frustrada operación civil opositora del 23 de febrero, mediante la cual se trató de ingresar, a bordo de camiones, toneladas de ayuda humanitaria –principalmente estadounidense- almacenada en Colombia –la mayor parte- y Brasil, países con los cuales Venezuela comparte fronteras terrestre de, respectivamente, 2,341 y 2,137 kilómetros.
Guaidó encabezó el esfuerzo llevado a cabo desde la oriental ciudad limítrofe colombiana de Cúcuta.
El régimen madurista impidió el ingreso de la ayuda de emergencia, mediante fuerte represión, en ambos sectores fronterizos, con saldo de víctimas fatales y heridos.
Maduro sostiene, para justificar su negativa a que la ayuda ingrese a territorio venezolano, por una parte, que Venezuela no la necesita, y, por otra, que se trata del preludio de una invasión militar estadounidense.
La crisis socioeconómica, política, y de seguridad venezolana ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, incluyendo Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.