La diputada independiente Kattia Cambronero advirtió que la democracia no es un derecho garantizado de forma permanente y alertó sobre un deterioro en la libertad de expresión en Costa Rica, especialmente entre quienes adversan al gobierno del presidente Rodrigo Chaves.
Durante su intervención, Cambronero citó los resultados de la III Encuesta Nacional sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación, la cual revela que un 46,5% de la ciudadanía ha dejado de expresar sus opiniones en redes sociales por temor a las consecuencias. Según el estudio, la autocensura se presenta con mayor fuerza entre las personas críticas del actual Gobierno.
La legisladora aseguró que el país enfrenta un “estado de intimidación, difamación y terror”, y afirmó que nunca antes en la historia reciente se habían registrado amenazas directas desde el Poder Ejecutivo ni una estrategia tan sistemática para desacreditar a personas e instituciones. Según Cambronero, funcionarios del Tribunal Supremo de Elecciones, magistrados, la contralora general de la República, el exdirector del Organismo de Investigación Judicial y varios diputados han sido blanco de ataques desde el Gobierno.
Cambronero destacó además el impacto diferenciado que estas agresiones tienen sobre las mujeres en política. Indicó que más del 60% de las mujeres que participan en la vida política reciben ataques constantes en redes sociales, de los cuales un 42% están relacionados con cuestionamientos a su reputación y un 31% con ataques a su apariencia física.
La diputada también criticó lo que calificó como la instauración de un modelo de “posverdad”, caracterizado por la desinformación, la difamación y el hostigamiento, en detrimento del análisis técnico y del debate de ideas. A su criterio, este escenario debilita la convivencia democrática y obstaculiza la construcción de consensos para el desarrollo del país.
Finalmente, Cambronero señaló que el alto nivel de autocensura reflejado en la encuesta constituye una señal de alerta sobre el rumbo político del país. Advirtió que Costa Rica enfrenta el riesgo de perder libertades fundamentales y de debilitar los pilares democráticos que históricamente han caracterizado a la nación.