William Aguilar | EP. Un grupo de científicos de la Universidad de California en San Diego (UCSD), Estados Unidos, ha descubierto un nuevo material que tiene la capacidad de, literalmente, atrapar la luz, desafiando las leyes conocidas de la física.
El equipo, liderado por el profesor Michael Fogler, desarrolló durante el 2014 una serie de experimentos con nitruro de boro hexagonal (compuesto de boro y nitrógeno) y descubrió que puede doblar la luz y la energía electromagnética.
Eso quiere decir que la luz puede almacenarse, al rebotar a través de los gránulos a nanoescala (extremadamente pequeños), lo que tiene potenciales aplicaciones en diversas ramas de la ciencia y la tecnología.
“Las trayectorias de los rayos de polaritones (luz) atrapados son muy complicadas en la mayoría de los casos. Sin embargo, en ciertas frecuencias “mágicas” pueden convertirse en órbitas cerradas simples.” comentó Fogler.
Esto podría ayudar al desarrollo de aplicaciones como nanorresonadores para imagen espectral, filtros de color de alta resolución, hiperlentes para imagen subdifraccional, o fuentes de fotones infrarrojas.