Aarón Chinchilla EP. | El Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) señaló con preocupación que el país no cuenta con una estrategia de prevención y atención de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).
Mediante un comunicado de prensa firmado por la Nutricionista y vocera del CPN, Rosanna Mauro, se detalló que el país no cuenta con estadísticas actualizadas acerca de riesgo y prevalencia de los trastornos de la alimentación a nivel nacional, ya que el último estudio a nivel nacional se realizó como parte de la Encuesta Nacional de Nutrición del 2008 y se centró en población adulta.
En la misma línea, preocupa al CPN, que los recursos con que cuenta la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) para atender los TCA no sean suficientes y que no hayan programas especializados que ofrezcan tratamientos basados en evidencia, según el padecimiento.
“En Costa Rica no tenemos una estrategia de prevención de estos trastornos, los cuales tienen la tasa de mortalidad más alta entre las enfermedades mentales. Tampoco existen programas de atención terapéuticos y multidisciplinarios en los diferentes niveles de atención y por grupo etáreo. Esto implica que las personas que sufren de un trastorno de alimentación tengan más riesgo de sufrir complicaciones serias y de mantenerse enfermas por más tiempo.
Por otra parte, la CPN considera que el sobrepeso y la obesidad aumentada en Costa Rica, al igual que hacer dietas desde edad temprana, son serios factores de riesgo para sufrir de un TCA
Los esfuerzos de prevención de la obesidad también deben considerar el riesgo que tiene la población enfermarse de Anorexia, Bulimia o Trastorno por Atracón.
A criterio de la especialista, se debería contar con equipos especializados e interdisciplinarios integrados por profesionales en Nutrición, Psicología, Medicina y Enfermería, a nivel de las diferentes áreas de salud y según los niveles de atención en donde se puedan detectar signos físicos y factores de riesgo y se puedan establecer intervenciones oportunas.
Como profesionales en nutrición recomendamos a los padres y familiares estar atentos a los siguientes comportamientos que le permitirán detectar a tiempo algún trastorno por conducta alimentaria. Por ejemplo, la persona experimenta cambios drásticos de peso y como resultado se viste de manera inusual, por ejemplo con ropa más holgada. Otro síntoma es que la persona se pesa frecuentemente o cuenta calorías obsesivamente. Por otra parte, puede experimentar cambios de ánimo importantes, se empieza a aislar y evita encuentros sociales que antes disfrutaba o en otra línea, se desaparecen grandes cantidades de comida en la casa, y nadie se hace responsable de haberlas ingerido.
