Elvis Martínez | EP. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este 18 de marzo su preocupación por las amanazas, hostigamientos y violencia que enfrentan líderes indígenas y personas defensoras de Derechos Humanos en Buenos Aires, Puntarenas, zona sur de Costa Rica donde se han registrado dos asesinatos contra líderes indígenas en menos de un año.
“En particular, en las últimas semanas la CIDH recibió información sobre amenazas de muerte e incitación a la violencia en contra de los defensores de derechos humanos Gustavo Oreamuno Vignet y Jeffrey López Castro, ambos integrantes de la Asociación de Iniciativas Populares Ditsö, en la provincia de Puntarenas. Estas amenazas también se habrían manifestado en contra de familiares de los miembros de la Asociación de Iniciativas Populares Ditsö”, expresa la CIDH en un comunicado.
El pronunciamiento de la CIDH se da tras cumplirse un año del crimen impune del líder indígenas Sergio Rojas y luego del asesinato del defensor de Derechos Humanos Jerhy Rivera Rivera, acontecido el pasado 24 de febrero.
El asesinato de Rivera se dio luego que indígenas recuperaran sus tierras en el Territorio Bröran de Térraba, en la zona sur de Costa Rica. El responsable del crimen fue aprehendido y dejado en libertad, mientras continúan las investigaciones del proceso judicial.
“Al respecto, atendiendo el contexto en que ocurrieron los hechos, la CIDH destaca la importancia del territorio para la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas, y reitera lo establecido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el sentido que la falta de identificación, delimitación y demarcación efectiva por parte de los Estados respecto de las tierras indígenas puede crear un clima de incertidumbre permanente, afectando en consecuencia la paz social del colectivo”, manifestó la CIDH.
Crimen impune
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recordó a Costa Rica que este 18 de marzo se cumplió un año del asesinato de Sergio Rojas, lider indígena bribrí beneficiario de medidas cautelares otorgadas por la CIDH.
La CIDH advierte que “la falta de avances sustantivos en la línea de investigación” tiene como consecuencia que no se haya enjuiciado aun a los responsables.
“La CIDH reitera que este crimen debe ser investigado de manera seria, pronta, exhaustiva, independiente e imparcial y se debe sancionar a los responsables intelectuales y materiales”, señala.
La Comisión también recordó que de acuerdo con la Medida Cautelar 321-12 otorgado para el Territorio indígena de Térraba, el Estado debe adoptar todas las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad personal de los miembros de los pueblos indígenas Teribe y Bribri.

“La CIDH llama al Estado costarricense a reforzar las medidas de protección integral adoptadas a favor de líderes indígenas y defensores de derechos humanos en los territorios de Salitre y Térraba, así como a investigar estos hechos pronta y diligentemente. En la investigación, el Estado debe incluir líneas donde se analice como hipótesis que estos actos de violencia han tenido como móvil la actividad como defensores de derechos humanos”, expresa el pronunciamiento.
Agrega que los actos de violencia y ataques contra las personas defensoras de derechos humanos no sólo afectan las garantías propias de todo ser humano, sino que atentan contra el papel fundamental que juegan en la sociedad y que la violencia perpetrada también perjudica a todas aquellas personas para quienes trabajan, “dejándoles en un estado de mayor vulnerabilidad, llegando incluso hasta la indefensión”.
La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y promueve la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región.