El presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, cumplió este mes de diciembre diez meses sin nombrar a un jerarca titular en el Ministerio de la Presidencia, cartera clave como enlace entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa.
El puesto permanece vacante desde la salida de Laura Fernández Delgado, el pasado 30 de enero. Fernández es actualmente candidata presidencial de la continuidad chavista por el partido Pueblo Soberano (PPSO). Desde entonces, la función ha sido asumida de manera interina por Jorge Rodríguez Bogle, quien firma decretos de convocatoria durante el período de sesiones extraordinarias, sin ostentar la titularidad del cargo.
En la práctica legislativa, el enlace con el Congreso recae en el viceministro de la Presidencia, Alejandro Barrantes, encargado de coordinar proyectos de ley y convocatorias con las diputaciones. Sin embargo, diversas voces señalan que este rol no sustituye la conducción política y la negociación de alto nivel que tradicionalmente ejerce un ministro propietario.
El propio mandatario reiteró la semana pasada, durante su programa televisivo desde Zapote, que no tiene intención de realizar el nombramiento. “Ni siquiera nombré al ministro de la Presidencia, porque yo sabía que Arias es una pérdida de tiempo”, afirmó en referencia al presidente del Congreso, Rodrigo Arias Sánchez.
En los pasillos legislativos ha circulado la versión de que la diputada oficialista Pilar Cisneros funge como ministra de la Presidencia “de facto”. No obstante, la legisladora rechazó esa afirmación y aseguró que su papel se limita a la jefatura de fracción. “El verdadero ministro de la Presidencia es Alejandro Barrantes”, señaló, al destacar su labor de coordinación con el Ejecutivo.
Chaves había condicionado anteriormente el nombramiento del jerarca de la Presidencia a la no reelección de Rodrigo Arias como presidente del Congreso. Arias fue reelecto el pasado 1.º de mayo por tercer año consecutivo, igualando un récord histórico en el Parlamento.
Mientras sectores de oposición sostienen que la ausencia de un ministro titular profundiza la ya tensa relación entre ambos Poderes, el oficialismo afirma que la coordinación legislativa no se ha visto afectada y que el viceministro cumple adecuadamente esa función.