Allan Madriz| EP. La implementación de un novedoso biodigestor en Santa Teresa de Cóbano (Península de Nicoya) logró evitar que la grasa generada por la actividad comercial de 30 restaurantes terminará en las playas de esa región.
Las 3.6 toneladas anuales de grasas recolectadas de los restaurantes anotados en esta iniciativa, ahora sirven de materia prima para un biodigestor, que además provee de energía a la estación local de la Policía Turística donde el biogás se emplea en la cocción de alimentos.
La iniciativa, implementada por la organización Nicoya Península Waterkeeper (NPW), con el apoyo de la empresa Viogaz, permite recolectar 10 kilos diarios de grasa recolectadas de las trampas de grasa de cada sistema de tratamiento de los restaurantes en la zona.
“Gracias al biodigestor, la grasa que producen las aguas residuales de algunos restaurantes locales, ahora es recolectada y es tratada adecuadamente, además de transformarla en energía limpia, en vez de terminar en el agua o el suelo”, señaló Carolina Chavarría, Directora Ejecutiva de NPW.
En la costa de 12 kilómetros de Santa Teresa de Cóbano funcionan alrededor de 130 restaurantes y cocinas de hoteles y/o cabinas.
Estos comercios generan una cantidad considerable de aguas residuales cargadas de grasa, pero debido a que se carece de alternativas sostenibles para la disposición final de estas grasas, no se realizan prácticas adecuadas para su desecho.