Por José Merino del Río.
Los trabajadores de los muelles de Limón en huelga para detener la corrupta privatización, comandos armados de un terrateniente aterrorizan y agreden a familias campesinas de Medio Queso de San Carlos, miles de personas indignadas por la designación del diputado Orozco como presidente de la Comisión de Derechos Humanos se preparan para una masiva marcha en defensa de los derechos humanos , los obreros de la piña y del banano ya no aguantan la feroz explotación que sufren, los campesinos se movilizarán en contra de los ruinosos impuestos territoriales, los trabajadores del ICE anuncian marchas y huelga para detener la destrucción de la industria eléctrica, también los educadores y educadoras agrupados en la APSE anuncian protestas en las calles contra la corrupción y la política económica del Gobierno, miles de porteadores también se manifestaron por todo el territorio nacional, son algunas de las informaciones que aparecieron hoy en diversos medios de comunicación.
Ese mismo día, cuando la sangre de decenas de miles de costarricenses hervía de indignación y de rabia, fue el escogido por el sabio y competente Gobierno que tenemos para anunciar que "delegaba en una junta de notables mejorar la gobernabilidad del país".Cuando alguien nos contó la noticia, que el primero que la dio a conocer por twiter--sí, sí, por twiter antes de que la Presidenta lo anunciara oficialmente-- fue el flamante ministro de Comunicación Francisco Chacón, pensamos que nos estaban gastando una broma, que no faltan haciendo chota de un gobierno que ya batió el récord del chiste y de la burla.
Pero nada de bromas. La presidenta Chinchilla le anunciaba al país, acompañada de sus orondos Ministros, que un quinteto de costarricenses que se ha destacado en el servicio desinteresado y brillante al país, iba a asumir la responsabilidad que el Gobierno no estaba en capacidad de cumplir: gobernar.
No se crean que llovieron a continuación las renuncias. Nadie deja su puestito, sus ingresos y sus negocios, y todavía faltan casi dos años de gobierno. Son incapaces de diagnosticar qué pasa, de tener respuestas, de plantear soluciones, pero tienen la cara de cemento y por lo visto desconocen el sentido de la decencia y de la dignidad.
Sabemos que los integrantes de la junta, con excepción de uno, son del PLN y del PUSC, ya han ocupado cargos públicos y que ya hicieron y dijeron lo que eran capaces de hacer y lo que tenían decir. Es ridículo y vergonzoso, es una afrenta a los electores y a la democracia.
Pero no es de verdad lo más importante. Se reunirán en algún buen salón de la casa presidencial, tomarán café y pastelitos, tendrán unas secretarias a su disposición, y finalmente producirán un documento que entregarán a la presidenta Chinchilla. Documentos de esa naturaleza se han producido y se siguen produciendo a montones, muchos de ellos resultados de millonarias y corruptas consultorias. Algunos van a parar directamente al cubo de la basura, otros son archivados y olvidados rápidamente. Ese será, ya lo verán, el destino del recetario que salga de la junta. Por eso, esto es una breve distracción de lo verdaderamente importante.
Lo importante y peligroso es que mientras el país está lleno de problemas, el gobierno que salió de las urnas sale corriendo y no da la cara. Es un animal herido de cobardía, servil a quienes gobiernan desde las cloacas y desde las sombras, que por un lado se lava las manos, mientras es cómplice de este vía crucis que vive el pueblo.
Terreno fértil para cosas todavía peores, como la que cocina la oligarquía de dinero para imponer a Rodrigo Arias.
Lo esperanzador es que diversos sectores del pueblo están reaccionando, fuerzas del trabajo, de la cultura, del progreso, que se dan cuenta de lo que pasa. Pero hay mucha fragmentación, desencuentro, falta de solidaridad de los unos con los otros. Lo saben los de arriba, también lo fomentan. También debemos saber esto para ver qué podemos y debemos hacer.