PATROCINADO

Por Coral Herrera Gómez*

Cuando llegué a Costa Rica me impactó mucho ver a tantas madres jóvenes con hijos e hijas por la calle, en el bus, en la puerta de los colegios, en el médico, en el parque. Apenas se ven padres con niños, y cuando se ven, llaman la atención. No pasan desapercibidos. La mayor parte de los hogares familiares están formados por abuelas jóvenes, madres jóvenes y sus hijos e hijas, aunque los publicistas siempre nos quieren vender la idea de que en Costa Rica la familia más común es aquella formada por una mamá y un papá sonrientes posando con un niño y una niña, los cuatro muy blanquitos y felices.

Muchas de mis amigas ticas crecieron sin papá. Algunas lo llevan bien, porque se criaron en un hogar con mucho amor y sus madres y abuelas lucharon mucho para darles lo mejor. Otras se sienten rechazadas y viven con ese dolor: el de no saber quién es su padre, o el de saber quién es sin entender por qué él nunca las quiso. Cada cual se trabaja esa ausencia como puede: algunas con terapia, otras a solas, pero lo cierto es que no es fácil vivir con la idea de que una de las personas que te dio la vida no quiere saber nada de ti.

En el imaginario colectivo del patriarcado, los hombres más viriles son aquellos que conquistan muchas mujeres y aquellos que presumen de su fertilidad esparciendo sus semillas por el mundo. Para el patriarcado, el amor, los cuidados, la crianza de niños y niñas, y los métodos anticonceptivos son “cosas de mujeres”. Los hombres solo gozan, reparten su esperma con generosidad, y presumen de sus trofeos de caza.

Aunque ya no tanto desde que se les impuso la obligación de pagar la pensión alimenticia. A ninguno se les obliga a querer y cuidar a sus hijos, pero si a pagar la pensión: el segmento de población más pobre de los países en vías de desarrollo son las mujeres solteras con hijos e hijas. Y no es justo que ellos no asuman la parte que les corresponde.

En Costa Rica hay un enorme debate porque los hombres que tienen muchos hijos tienen que trabajar mucho para poder pagar todas las pensiones, y muchos de ellos protestan porque no quieren mantener los niños y las niñas que ellos mismos hacen. Son los mismos que no quieren ni oír hablar del aborto, ni de la educación sexual, ni de los anticonceptivos, son los mismos que no reconocen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Hoy se desató una fuerte polémica porque el Banco de Costa Rica publicó un vídeo en el que se refleja esta masculinidad irresponsable: el protagonista es un futbolista guapo y joven que se esconde como un niñato estúpido cuando ve llegar a la madre de su hija con un par de policías, muy enfadada porque no ha pagado la pensión. Sus amiguitos le esconden en una bolsa de pelotas para que pueda salir sin ser visto, y todo es muy divertido, excepto la madre de la niña que es una bruja vestida de rosa: la típica mujer que quiere exprimirte como a un limón y chuparte hasta la última gota de sangre. Una malvada que utiliza a la niña para sacarle la plata al futbolista exitoso que aún no ha llegado a la adultez, que es un cobarde, un mentiroso, un evasor de la ley, un irresponsable, un inmaduro, y un tío sin escrúpulos ni sentimientos hacia la criatura que lleva su apellido.

Así es como el BCR se burla de un problema nacional tan grave: representando a las madres solteras costarricenses como unas interesadas que quieren vivir a costa de los hombres. Y a los padres solteros costarricenses como unos irresponsables sin escrúpulos, sin sentimientos, sin capacidad para dar amor, ni para cuidar, ni para mantener a sus criaturas. Unos graciosillos que se apoyan entre sí cuando uno de ellos decide incumplir la ley.

Para los responsables de esta publicidad, la idea era bromear sobre un tema que implica mucho dolor para los hijos e hijas que ven cómo sus padres se esconden cuando tienen que cumplir sus obligaciones, y que tienen que asumir que son una carga para ellos.

Para nosotras las feministas de Costa Rica, el asunto no tiene gracia: si los hombres no quieren ser padres, que usen condón, que se hagan la vasectomía, que se preocupen por la planificación familiar. Y si no quieren usar condón, entonces que asuman las consecuencias como hombres adultos que son.

Si los que gobiernan no quieren obligar al pago de pensiones alimenticias, ni quieren invertir en niños y niñas huérfanas o maltratadas, entonces que garanticen el acceso a métodos anticonceptivos en las clases más humildes, que legalicen el aborto, y que tomen las medidas necesarias para acabar con la pobreza de las mujeres (la precariedad, la brecha salarial, etc).

Si quieren hacer publicidad machista utilizando a los niños y las niñas, y haciéndonos ver lo malas personas que son los padres costarricenses, que no lo hagan con nuestro dinero: el BCR es una institución pública y tiene que retirar el vídeo, pedir disculpas, y pedir asesoría urgente en temas de género y derechos humanos.


 

coral-herrera-gomez*Doctora en Humanidades y Comunicación Audiovisual, con énfasis en Teoría de Género. Soy escritora e investigadora, y trabajo como consultora en “Intimate”, un proyecto de investigación de la Universidad de Coimbra financiado por el European Research Council. Soy la creadora del Laboratorio del Amor, un taller on line permanente y una red social en la que trabajo con mujeres diversas de todo el mundo en torno a la construcción sociocultural del amor romántico. Formo parte del Observatorio de Género y Medios Centroamericano y he trabajado en instituciones como UNESCO, AECID, UC3M, Universidad de la Sorbona París IV. Colaboro habitualmente con revistas académicas y periódicos digitales de España y Latinoamérica, e imparto conferencias y talleres presenciales por el mundo.
Contacto: coralherreragom@gmail.com

Su blog: http://haikita.blogspot.com/


 

La opinión expresada en esta columna no necesariamente expresa el criterio de este medio. Si desea publicar su artículo de opinión,comentarios y derecho de respuesta, envíelo a redaccion@elperiodicocr.com

 

COMPARTIR POR WHATSAPP Y OTRAS REDES SOCIALES

Commentarios

commentarios

1 Comentario

  1. Probablemente deba pagar un costo social alto por esto, pero no estoy de acuerdo.
    Al dividir lo que aparece en el anuncio (objetivamente) y las interpretaciones subjetivas, no alcanzo a ver el machismo.
    Objetivamente:
    1) Alguien se atrasa con el pago de su pensión.
    2) Alguien amenaza con apremio corporal por el atraso.
    3) Algunas personas contribuyen a lograr un pago sin apremio corporal.
    4) El Banco ofrece un servicio que facilita el pago.
    Subjetivamente: sin duda, se puede interpretar que el tipo es machista, irresponsable, seductor, traicionero, hasta "un inmaduro sin escrúpulos ni sentimientos". Pero nada de eso está en el comercial. Esa es una interpretación subjetiva. También lo podría ser que ella es una inmadura, sin escrúpulos ni sentimientos, que solamente busca dañar a su expareja debido a su pobre regulación emocional.
    Uno podría alegar que la interpretación hombre malo – mujer víctima debe prevalecer debido a la desigualdad de género existente. Pero el apremio corporal también es un problema de género que afecta a los varones. Suponer que su única causa posible es la irresponsabilidad machista, es tan irracional como suponer que el único sufrimiento de género válido es el de las mujeres.
    La incapacidad para negociar con ex parejas una demora en el pago de la pensión alimenticia es una realidad. Es un problema que existe y genera sufrimiento. Un banco toca el tema en un comercial, y la respuesta es de censura.
    ¿Los únicos problemas de género que deben ser visualizados son los de las mujeres? Que alguien me explique por favor.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here